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Loan EMI Estimator Versión en español

¿Préstamo personal o tarjeta de crédito para pagar deudas?

Cuando quieres pagar o consolidar deudas, normalmente aparecen dos caminos: seguir usando la tarjeta de crédito, o pedir un préstamo personal con cuota fija (EMI). Ninguna opción es perfecta para todo el mundo, pero entender las diferencias te ayuda a decidir mejor.

1. Diferencias clave entre préstamo personal y tarjeta

Comparación general entre préstamo personal y tarjeta de crédito
El préstamo personal aporta estructura y fecha de fin clara; la tarjeta aporta flexibilidad, pero suele tener intereses más altos.

En términos generales:

2. Pagos mínimos vs cuota fija

Una de las mayores diferencias está en la disciplina automática: con una EMI tienes un compromiso mensual claro; con los mínimos de la tarjeta, la deuda puede alargarse.

Comparación gráfica entre una cuota fija de préstamo y el pago mínimo de una tarjeta
La cuota fija se mantiene constante hasta terminar el préstamo. Los pagos mínimos pueden bajar despacio, pero alargan la vida de la deuda.

3. Cuándo puede tener sentido un préstamo personal

Un préstamo personal de consolidación puede ser interesante si:

4. Cuándo puede tener sentido una tarjeta (0 % o baja)

En algunos casos, una tarjeta también puede ser útil, por ejemplo:

Riesgo: si no pagas a tiempo, la TAE puede subir mucho y los intereses se disparan.

5. Cómo usar Loan EMI Estimator para comparar

Antes de decidir, puedes usar la calculadora para simular el escenario del préstamo personal:

Flujo simplificado de decisión sobre consolidación de deudas
La consolidación no es para todo el mundo. Antes de pedir un préstamo, revisa si puedes pagar tu deuda actual en 1–2 años con un buen plan.
Aviso importante: este artículo es educativo y no sustituye el asesoramiento de un profesional financiero. Loan EMI Estimator te ayuda a entender cuotas e intereses, pero no ofrece crédito ni recomienda productos concretos. Antes de consolidar o refinanciar, compara ofertas reales y, si es posible, consulta con un asesor financiero autorizado en tu país.